La administración de Estados Unidos ha señalado al fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, como parte de su campaña contra la corrupción en la región. Esto incluye restricciones de visa no solo para él, sino también para sus familiares directos, en un contexto donde se busca fortalecer la gobernabilidad democrática.
Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, comunicó a través de su cuenta en X que estas acciones son parte de la iniciativa conocida como "Escudo de las Américas", que tiene como objetivo principal combatir la corrupción y el narcotráfico en varios países, entre ellos Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
Pigott mencionó específicamente que las acciones atribuibles a Mariaca afectan los esfuerzos de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y pueden socavar las instituciones democráticas que Bolivia intenta consolidar en el marco de esa iniciativa.
Las restricciones impuestas por la administración estadounidense abarcan a un total de 27 funcionarios y exfuncionarios de los cuatro países mencionados, incluidos fiscales y jueces en el ámbito boliviano. En este contexto, Mariaca ha sido nombrado expresamente por Washington, lo que resalta la gravedad de las acusaciones en su contra.
Esta decisión se inscribe dentro de una política de seguridad que asocia la corrupción y el narcotráfico con el estado de derecho en el continente, reafirmando el compromiso de Estados Unidos con la lucha contra estos flagelos en la región.