En recientes declaraciones, el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, afirmó que la aprehensión del exmandatario Evo Morales no ocupa un lugar destacado entre las prioridades de la fuerza del orden. Sokol argumentó que existen otros asuntos que requieren atención inmediata por parte de las autoridades policiales.
El alto mando policial también se refirió al proceso judicial que enfrenta Morales, considerando que carece de una base sólida y resaltando que, a su juicio, en este caso no hay una víctima que justifique la acción legal. Estas afirmaciones hacen referencia a la investigación que está siendo llevada a cabo por el Ministerio Público y el sistema judicial.
Las declaraciones de Sokol provocaron diversas reacciones entre los actores políticos del país. Varios cuestionaron que la Policía se pronuncie sobre un proceso judicial en curso y discutieron sobre el alcance de las responsabilidades de la institución en cuanto al cumplimiento de las órdenes de captura emitidas por la justicia.