La pobreza en Argentina ha registrado un aumento tras tres semestres de reducción, alcanzando un 32,2% en el primer semestre de 2026. Este incremento se ha producido en un contexto donde la economía sufrió en julio su mayor descenso mensual del año, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La indigencia también ha crecido, pasando al 7,5%. Este fenómeno ha sido asociado a un aumento insuficiente en los ingresos de los hogares, que han crecido a una tasa aproximadamente la mitad de lo que se ha encarecido la canasta de alimentos y la canasta básica total.
Impacto en la niñez y el contexto económico
El impacto de la pobreza es más pronunciado en la infancia, donde se estima que un alarmante 44,5% de los niños menores de 14 años vive en hogares en condiciones de pobreza. Este dato es un claro reflejo de la crisis que atraviesa el país.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha reconocido el aumento de la pobreza a través de sus redes sociales, aunque ha subrayado que la cifra actual es considerablemente inferior al 52,9% que se registró en el primer semestre de 2024, que correspondió a un contexto de devaluación severa al inicio del gobierno actual.
En relación a la actividad económica, el Indec reportó una caída del 2,9% en julio en comparación con el mes anterior, una cifra que superó las predicciones de diversas consultoras. Caputo atribuyó esta disminución a factores temporales como la reducción en la disponibilidad de gas para las industrias y condiciones climáticas adversas, además de señalar que este fue el cuarto mes negativo en lo que va del año.
A pesar de esta caída, el ministro también destacó que la economía ha logrado un crecimiento del 1,7% en el transcurso del año, sugiriendo que hay aspectos positivos en medio de la crisis social y económica que enfrenta el país.