El saice cruceño: un sabor escondido de San Ignacio de Velasco

Pedro Guasase septiembre 25, 2026 3 min de lectura

En la vibrante San Ignacio de Velasco, se encuentra un guiso que ha pasado desapercibido para muchos: el saice de plátano. Aunque la carne de res asada es la estrella de la región, este platillo tiene un sabor único que merece ser reconocido. En este recorrido también se destaca el pipián de San Miguel de Velasco, otro tesoro culinario de la zona.

Elma Añez, una reconocida cocinera y profesora jubilada, revela los secretos de este guiso. Para preparar el saice se requieren ingredientes sencillos: ajo, cebolla, pimentón, plátano verde y carne, que no necesariamente debe ser de primera calidad. Elma describe el saice como un plato humilde, perfecto para una cena rápida tras una larga jornada.

La preparación del saice es bastante simple. Primero, se pican las verduras y se sofríen, luego se añade la carne picada. Cuando la carne comienza a cocinarse, se incorpora el plátano verde rallado y otros plátanos cortados en cubos, junto con caldo para cubrir la mezcla. Tras unos 30 minutos de cocción, el saice está listo para servirse.

Elma comparte que esta receta ha sido transmitida de generación en generación en su familia. Su madre la enseñó, y a su vez, ella la aprendió de su abuela. "El plátano es un ingrediente muy nuestro, característico del oriente boliviano", subraya Elma, quien también menciona que su hijo tiene un especial apego por este guiso, incluso lo eligió para su boda, y su nieta lo pide con frecuencia.

Más sabores de San Ignacio de Velasco

Además del saice, San Ignacio es célebre por su carne asada, donde el restaurante "Santi Madero" se destaca. Su propietario, José Alberto Sanguino, conocido como 'papito', comparte que la tradición maderera de su familia se refleja en el ambiente del restaurante, que se ha convertido en un referente local por su calidad y hospitalidad.

El recorrido gastronómico por la región no estaría completo sin conocer la sopa de almendra chiquitana, preparada por la chef Camila Lechín, quien utiliza almendras frescas cosechadas en la Chiquitanía. Este platillo se destaca por su sabor suave y nutritivo, diferente al de la tradicional sopa de maní.

Finalmente, el pipián de gallina, preparado por Diva Dorado, cierra esta experiencia culinaria con broche de oro. Este platillo, que lleva un toque especial de maní y se sirve con arroz, es un claro reflejo de la tradición familiar y la riqueza cultural de la región.

San Ignacio de Velasco, con su rica gastronomía y su calidez humana, invita a todos a descubrir sus sabores y su historia, en un recorrido que promete deleitar tanto el estómago como el alma.

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