Durante una audiencia en la Corte Federal del Distrito Este de Virginia, los abogados de Sebastián Marset confirmaron que su defendido está involucrado en el narcotráfico, pero argumentan que sus acciones delictivas ocurrieron fuera del territorio estadounidense, especialmente en Bolivia y otros países de América del Sur.
El juez Rossie D. Alston Jr. se enfrenta ahora a la tarea de determinar si tiene la autoridad para juzgar a Marset. La defensa ha presentado cuestionamientos sobre la validez de los cargos y las circunstancias en las que fue arrestado en Bolivia y trasladado a Estados Unidos.
La sesión, que se prolongó por dos horas, permitió a la defensa expresar sus dudas sobre varios cargos, así como sobre la legalidad de las pruebas recogidas durante el traslado de Marset. Por lo pronto, el juez ha solicitado que se presenten resúmenes de los argumentos antes del 12 de octubre, y se espera una decisión sobre las mociones de la defensa para el 6 de noviembre.
Marset enfrenta cargos de lavado de dinero y narcotráfico, incluyendo la acusación de narcoterrorismo. Aunque se le considera inocente hasta que se pruebe su culpabilidad, su defensa busca que se desestimen los cargos presentados en su contra.
El abogado Robert Feitel, que representa a Marset, aclaró que aunque su cliente no niega haber participado en actividades de narcotráfico, sostiene que estas operaciones se llevaron a cabo fuera de Estados Unidos, haciendo especial énfasis en su cuidadosa separación de las actividades narcotraficantes que involucren al país norteamericano.
La defensa también ha cuestionado la legalidad de los interrogatorios realizados por la Administración para el Control de Drogas (DEA) tras la detención de Marset en Bolivia. Se ha alegado que algunas confesiones pudieron haber sido obtenidas de manera irregular, lo que podría influir en la validez de las pruebas.
En la audiencia, se indicó que Marset podría haber sido víctima de un enjuiciamiento injusto. Esta afirmación provocó una reacción del juez Alston, quien la consideró una acusación seria. Sin embargo, la defensa enfatizó que no se cuestiona a los fiscales, sino los procedimientos que llevaron a la detención y el posterior interrogatorio de Marset.
El juicio está programado para comenzar a principios de 2027, pero antes el juez deberá decidir sobre la admisibilidad de pruebas y cargos, lo que podría ser crucial para el desenlace del caso.