Carlos Aragonés, quien recientemente dejó su cargo como director deportivo de Blooming, compartió su perspectiva sobre las razones que lo llevaron a tomar tal decisión. En sus declaraciones, destacó que no fue considerado en momentos cruciales del equipo, como la salida de Erwin Sánchez y la llegada de un nuevo entrenador, situaciones de las que se enteró a través de los medios de comunicación, al igual que los aficionados.
El exdirectivo reveló que, a pesar de haber sostenido reuniones con los dirigentes del club, solo tuvo un acercamiento con la comisión encargada de la parte futbolística, de la cual expresó que no tenía claro el alcance de sus funciones. "Hablamos sobre temas de fútbol, pero no estoy seguro de cuáles eran sus responsabilidades específicas," comentó Aragonés.
En relación a la salida de Sánchez, Aragonés manifestó que no tuvo la oportunidad de explicar la decisión al extécnico, ya que él mismo no fue consultado sobre la situación. "¿Cómo podría darle explicaciones si no fui parte de la discusión?", cuestionó, subrayando su desconcierto ante la falta de participación en las decisiones.
Asimismo, se refirió a la situación del nuevo entrenador, criticando el manejo de los eventos que llevaron a su contratación. Afirmó que alguien actuó de manera apresurada, lo que obligó al club a reaccionar rápidamente para mitigar la crisis. "Los que tomaron esas decisiones deben asumir la responsabilidad por lo ocurrido," añadió Aragonés, dejando entrever su descontento con la falta de consulta en el proceso.
Finalmente, su salida de Blooming, después de solo tres meses en el cargo, fue marcada por esta ausencia de participación en decisiones estratégicas del club, una situación que Aragonés considera fundamental para el desarrollo del equipo y su gestión como director deportivo.