La Cámara de Talleres de Conversión de Gas ha calificado la transformación de buses de diésel a gas natural vehicular (GNV) como una "solución práctica" para el sector del transporte. Sin embargo, los transportistas han anunciado un repliegue de operaciones programado para el lunes 28 de septiembre, en protesta por el aumento del precio del diésel.
Este miércoles, el Gobierno inició la conversión de micros a GNV en Santa Cruz de la Sierra, con el objetivo de mitigar los costos operativos del transporte público tras la eliminación de la subvención al diésel. En esta primera etapa, se entregaron 400 cilindros y se prevé la participación de más de 100 talleres especializados en la conversión.
Beneficios económicos del GNV frente al diésel
Róger Paniagua, secretario general de la Cámara, destacó que el cambio a GNV podría aliviar los gastos de los transportistas. Explicó que, durante el período en que el diésel estuvo a Bs 3,74, los micros gastaban alrededor de Bs 300, mientras que con GNV el mismo vehículo solo consume Bs 135, lo que representa una diferencia notable en costos.
Paniagua además aclaró que la transformación de vehículos a GNV no es un proceso reciente en Santa Cruz, ya que existen más de 5,000 micros operando con este combustible. La conversión completa de un vehículo puede tardar de 4 a 5 días, facilitando así la adaptación al nuevo sistema de combustible.
Un fondo para fomentar más conversiones
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, explicó que se implementará un fondo rotatorio que permitirá financiar futuras conversiones a GNV. Este fondo se nutrirá de parte del consumo de GNV, lo que facilitará la transformación de más vehículos en el futuro.
Zamora subrayó que mientras más vehículos sean convertidos a GNV, mayor será la disponibilidad de recursos para seguir apoyando el proceso. Además, se busca reemplazar el diésel con un combustible más accesible, beneficiando así a los transportistas y a los usuarios del servicio.
Por su parte, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra indicó que, aunque el cambio a GNV debería reducir los costos para los transportistas, cualquier ajuste en el precio del pasaje deberá definirse tras un estudio de costos que considere la calidad del servicio ofrecido a los usuarios.