Este lunes, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) solicitó una significativa reducción de los salarios de las autoridades del país, argumentando que esta medida es necesaria ante la crisis económica y el reciente aumento del precio del diésel, que afecta a la población.
Miriam Ayala, ejecutiva nacional de la CTEUB, propuso que el salario del presidente se establezca en Bs 10.000, señalando que las decisiones económicas no deberían recaer únicamente sobre la ciudadanía, y exigió que se acabe con los "privilegios" en el ámbito público.
Adicionalmente, los educadores urbanos sugirieron reactivar las refinerías nacionales para el procesamiento de petróleo crudo, implementar impuestos sobre la agroindustria y promover la repatriación de divisas generadas por las exportaciones, con el fin de fortalecer la disponibilidad de dólares necesarios para importar crudo, según explicó Ayala.
La CTEUB también anunció que el 30 de septiembre, sus 31 federaciones departamentales y regionales participarán en una "marcha nacional de resistencia por la dignidad boliviana". Esta movilización tendrá como objetivo expresar su rechazo al nuevo precio del diésel y a otras políticas económicas del Gobierno.
El sector educativo también criticó la extensión del estado de excepción y el financiamiento obtenido a través del Fondo Monetario Internacional, considerándolo un nuevo golpe a la economía de los bolivianos.