Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba, expresó su apoyo a la decisión de eliminar la subvención al diésel, pero sugirió que aumentar la producción nacional de combustibles sería una solución eficaz para atenuar el efecto de esta medida en la economía boliviana.
Según Reyes Villa, la importación de crudo y el aumento de la producción en las refinerías podrían ayudar a estabilizar los costos del diésel en el mercado.
El alcalde destacó la necesidad de que el Gobierno incentive la exploración de hidrocarburos y reactive los pozos que actualmente están inactivos, dado el potencial de recursos petroleros y gasíferos que posee el país.
Reyes Villa señaló que, aunque los nuevos proyectos de exploración podrían tardar entre cinco y siete años en ofrecer resultados, es fundamental combinar esta estrategia con la recuperación de pozos que han sido cerrados.
En su intervención, el alcalde también se refirió a la reciente decisión del Gobierno de permitir a las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz importar crudo, procesarlo y vender sus derivados directamente.
YPFB, la empresa estatal de hidrocarburos, indicó que la capacidad de procesamiento de ambas refinerías es de 63.750 barriles por día, aunque entre enero y julio de 2026 solo promediaron 24.067 barriles diarios, en gran parte debido a la baja disponibilidad de crudo nacional.
“Si compran crudo me imagino que puede bajar aún más los líquidos utilizando las refinerías de acá de Cochabamba y Santa Cruz”,
Además, Reyes Villa mencionó que el nuevo costo del diésel genera inquietud entre los sectores productivos y las alcaldías, especialmente por el uso de este combustible en sus maquinarias.
Esta posición del alcalde se conoce tras la eliminación de la subvención al diésel por parte del presidente Rodrigo Paz, quien fijó el nuevo precio en Bs 17,95 por litro. La administración gubernamental asegura que este cambio busca garantizar el abastecimiento y combatir el contrabando de combustibles, anunciando además medidas de apoyo social y económico para mitigar el impacto.