El 16 de septiembre de 2026, el Gobierno de Donald Trump expresó su satisfacción por la reanudación de la cooperación con Bolivia en la lucha contra la producción de drogas ilegales. Este anuncio se realizó en el contexto de la "Determinación presidencial sobre los principales países de tránsito o de producción de drogas ilícitas para el año fiscal 2027", emitida por el Departamento de Estado estadounidense.
Trump destacó que la cooperación entre ambos países ha aumentado significativamente en el último año, celebrando la colaboración entre las fuerzas de seguridad para erradicar las redes de narcotráfico. Esta información se expone en el documento mencionado.
El presidente también se refirió a la elección de Rodrigo Paz en 2025, señalando que fue un cambio positivo en la relación entre Estados Unidos y Bolivia, especialmente tras décadas de gobiernos considerados ineficaces en la lucha antidrogas.
Una de las acciones que subrayó Trump fue la extradición del narcotraficante Sebastián Marset en marzo de este año, un hecho que evidencia la creciente colaboración y amistad entre ambos países, al evitar que uno de los narcotraficantes más relevantes de la región siga operando.
A pesar de estos avances, el informe también advierte que el nuevo Gobierno boliviano enfrenta el reto de reducir el cultivo de coca, que ha aumentado un 7% en 2025, alcanzando las 36.400 hectáreas, según datos de la UNODC. La corrupción endémica en el país sigue siendo un obstáculo para las investigaciones relacionadas con el narcotráfico.
Finalmente, el informe destaca que, aunque Bolivia y otros países han fallado en sus esfuerzos contra el narcotráfico, si el Gobierno boliviano logra demostrar avances significativos en la reducción de la producción de drogas y en la lucha contra la corrupción, podría reconsiderarse su situación en el futuro.