El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, defendió ante la Asamblea Legislativa la decisión de prorrogar el estado de excepción por un plazo adicional de 90 días, indicando que hay señales de una posible reactivación de bloqueos, marchas y paros que afectarían la normalidad del país.
Durante su intervención, Oviedo presentó un panorama preocupante, señalando que los informes gubernamentales revelan posibles interrupciones en el suministro de combustibles, alimentos, y medicamentos, así como en la infraestructura crítica del país.
El ministro enfatizó que la solicitud de ampliación del estado de excepción se fundamenta en un total de 12 informes técnicos, de los cuales ocho fueron elaborados por el Comando General de la Policía. También se incluyeron aportes de los ministerios de Gobierno y Defensa, y de las Fuerzas Armadas.
Oviedo indicó que hay focos de posible conflictividad en regiones como La Paz, El Alto, Cochabamba, el Trópico y varias áreas de Santa Cruz, reflejando una situación tensa que podría llevar a confrontaciones y daños a las instituciones.
El ministro recordó las dificultades experimentadas en el pasado, mencionando que entre mayo y junio se registraron 53 días de bloqueos que resultaron en pérdidas económicas que superaron los 3.000 millones de dólares y perjudicaron el transporte y el abastecimiento.
Con estos argumentos, Oviedo solicitó a los legisladores que aprueben la prórroga del estado de excepción, afirmando que existe una "necesidad, idoneidad y proporcionalidad" en la medida. La Asamblea Legislativa ahora deberá decidir si acepta o rechaza esta propuesta, en un contexto donde las diferentes bancadas muestran posiciones encontradas.