La Asociación de Surtidores (Asosur) ha hecho pública su preocupación por los obstáculos burocráticos impuestos por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), los cuales están impidiendo que más de 55 estaciones de servicio, ya autorizadas, puedan comenzar a importar carburantes. Estos requerimientos incluyen la presentación de documentos, como planos, que la ANH ya tiene en su archivo.
Álvaro Ríos, exministro de Hidrocarburos, manifestó que esta situación refleja el desorden actual en el sistema energético de Bolivia. Resaltó que la falta de liderazgo en la ANH, que actualmente no cuenta con un director ni un presidente ejecutivo, complica aún más la situación.
Ríos enfatizó que la ausencia de una dirección clara en la ANH puede agravar los problemas de suministro de combustibles. Instó a la agencia a acelerar los trámites necesarios para la emisión de los permisos requeridos.
El exministro también comentó sobre las dificultades que enfrentan las estaciones privadas a la hora de comercializar combustible importado, señalando que la burocracia es excesiva y que estas exigencias son parte del funcionamiento del aparato estatal.
Con respecto a la escasez de combustibles que afecta a los ciudadanos, Ríos hizo un llamado a las autoridades del Ministerio de Hidrocarburos y la ANH para que actúen con celeridad en la gestión de permisos. Aclaró que la agilidad en estos procesos es vital para asegurar el abastecimiento estatal y evitar pérdidas en la cadena productiva.
Finalmente, Ríos subrayó el impacto negativo que la demora en la emisión de autorizaciones tiene sobre la economía del país, afirmando que cada día sin el suministro adecuado de gasolina y diésel perjudica a la población. Aseguró que el sector privado está dispuesto a colaborar, pero el gobierno debe estar abierto a la ayuda.