La construcción en Bolivia enfrenta una grave crisis debido a la falta de diésel, lo que ha llevado a que hasta un 90% de las obras se encuentren suspendidas. Pascual Velásquez, presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), ha manifestado preocupación por la situación actual del sector.
Velásquez señaló que "todas las obras que han sido mermadas con la situación nacional de atrás, el 90% está paralizado", lo que evidencia el impacto directo que la escasez de combustible tiene en el avance de los proyectos.
Los ingenieros esperan que las recientes medidas implementadas para facilitar la importación de diésel contribuyan a estabilizar el abastecimiento y, por ende, permitir que las obras que están paradas o avanzan con dificultad puedan reactivarse.
La SIB también ha solicitado una mayor celeridad en la distribución del diésel para disminuir las largas filas en las estaciones de servicio y asegurar que el suministro necesario para la ejecución de las obras esté garantizado.