Durante el debate sobre la posible extensión del Estado de excepción en Bolivia, Juan Pablo Velasco, gobernador de Santa Cruz, se mostró escéptico respecto a su eficacia, al calificarlo como un simple "saludo a la bandera" por parte del Gobierno.
Velasco argumentó que, a pesar de la implementación de esta medida, las protestas y bloqueos han continuado, lo que evidencia una falta de control sobre la situación de seguridad en el país, sobre todo en la frontera con Brasil.
“¿Cuántos asesinatos ha habido en San Ignacio de Velasco?, ¿Cuántos asesinatos ha habido en la frontera entre Brasil y Santa Cruz en un estado de excepción? ¿Qué ha pasado? ¿Cuántas muertes ha habido en los últimos 90 días?”, cuestionó Velasco.
El gobernador también señaló que si el Gobierno nacional opta por ampliar la medida, es probable que la Asamblea Legislativa lo respalde, pero insistió en que debe aplicarse de manera efectiva, quizás con una militarización en la frontera para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
El Estado de excepción, que fue decretado el 20 de junio, tiene una vigencia inicial de 90 días, finalizando el 18 de septiembre. Este lunes, el ministro de Gobierno indicó que se está preparando un nuevo decreto para extender la medida por otros 90 días.
Esta medida fue implementada por el Gobierno con el objetivo de frenar los bloqueos y medidas de presión que se estaban dando en el país, aunque en gran parte ya habían sido levantadas en diversas regiones de Bolivia.
La situación plantea un dilema en torno a la eficacia del Estado de excepción en el contexto actual, dejando a la población cuestionando la verdadera capacidad del Gobierno para asegurar la paz y la seguridad en el territorio nacional.
La necesidad de una respuesta adecuada a los problemas de seguridad es urgente, y Velasco sugiere que una revisión de las estrategias actuales podría ser esencial para evitar más pérdidas de vidas en el futuro.