El Ejecutivo de México ha decidido incrementar a aproximadamente 3.400 el número de agentes de seguridad y militares en el estado de Sinaloa, que ha sido escenario de un notable aumento de la violencia debido a luchas internas dentro del Cartel de Sinaloa, especialmente en ciudades como Culiacán y Mazatlán.
Este despliegue incluye 1.600 soldados que serán enviados a Mazatlán, de los cuales 100 son parte de las Fuerzas Especiales. Esta medida busca fortalecer las acciones de seguridad y proteger a la ciudadanía de la región.
El total de efectivos se compone de 1.800 agentes previamente anunciados por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, en cumplimiento de las instrucciones de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
- 800 de la SSPC
- 1.000 de la Secretaría de Marina (Semar)
- 1.600 de la Secretaría de la Defensa Nacional
García Harfuch destacó que este refuerzo permitirá mejorar la vigilancia, patrullajes, prevención y disuasión en áreas críticas como Mazatlán, Culiacán y principales vías del estado.
A pesar de ser uno de los estados con mayor despliegue federal, Sinaloa ha continuado enfrentando episodios violentos. Un ataque reciente a agentes federales en Culiacán, el 8 de septiembre, dejó a cuatro detenidos y se aseguraron armas y municiones.
Las estadísticas indican que, entre enero y agosto, los homicidios dolosos han disminuido en un 26,1% en comparación con el mismo período del año anterior, aunque la situación sigue siendo crítica.
La crisis de seguridad se intensificó a partir de septiembre de 2024, coincidiendo con un enfrentamiento entre facciones del Cartel de Sinaloa tras la detención de uno de sus líderes en Estados Unidos. Desde entonces, el Gobierno ha enviado varios contingentes para intentar contener la violencia que ha desatado asesinatos, bloqueos y desapariciones.