El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, ha solicitado al Gobierno central una respuesta inmediata para mejorar la seguridad en las áreas más afectadas por la violencia. En particular, pide que se militaricen las denominadas "zonas rojas", como San Ignacio de Velasco, tras la ocurrencia de dos asesinatos en un corto período de tiempo.
Velasco ha expresado que las estrategias implementadas hasta ahora, como el plan Fronteras Seguras, no han producido los resultados deseados. Es por esto que propone aumentar la presencia policial al triplicar el número de efectivos, mejorar las capacidades de las unidades de Inteligencia y fortalecer la investigación criminal, además de mantener un control constante en las fronteras con Brasil.
La preocupación del gobernador se acentúa debido a que las cifras de violencia han ido en aumento, indicando un posible avance del sicariato y del crimen organizado en la región. En este contexto, Velasco, junto a otras autoridades regionales, ha pedido un compromiso más activo del Estado para combatir las estructuras asociadas al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.
La urgencia de estas solicitudes se intensifica luego de que dos hombres, de 36 y 22 años, fueran asesinados en San Ignacio de Velasco durante la madrugada del último domingo. La Policía ha reportado que una de las víctimas no tenía antecedentes criminales, mientras que en relación a la otra víctima se investiga un posible vínculo con una facción del PCC, aunque esta hipótesis aún requiere verificación.
Velasco enfatizó que las intervenciones no deben limitarse a reaccionar tras cada homicidio, sino que es necesario implementar un enfoque más integral que combine la presencia policial y militar, junto con esfuerzos de Inteligencia, investigación, prevención y control fronterizo para abordar de manera efectiva la problemática de la seguridad en el departamento.