La Central Obrera Boliviana (COB) ha expresado su respaldo a los empleados de Datacom, rechazando la decisión de clausura de la empresa que pondría en riesgo la estabilidad laboral de cientos de trabajadores. En este contexto, la organización sindical solicita al Gobierno que se tomen medidas para asegurar que las familias afectadas no pierdan su principal fuente de ingresos.
El cierre fue confirmado por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien indicó que la medida impactará en aproximadamente 600 trabajadores. El ministro justificó esta acción al señalar que la empresa presenta problemas financieros, acumulando una deuda que supera los 40 millones de bolivianos.
Este anuncio surge tras la decisión de Entel de no renovar el contrato con Datacom, luego de casi una década de prestación de servicios. Según la estatal, se realizó un análisis técnico, económico y administrativo que evidenció fallas en la atención al cliente, procedimientos, tiempos de respuesta y costos del servicio. No obstante, Entel resaltó la labor de los trabajadores y aclaró que la decisión no se basa en una valoración de sus competencias individuales.
La COB ha demandado garantías para el empleo de los trabajadores, advirtiendo que este cierre podría resultar en una significativa pérdida de fuentes de trabajo. Desde el Gobierno, se ha indicado que se evaluarán alternativas para los empleados afectados y se ha mencionado la posibilidad de reinserción laboral para parte del personal.
En el centro de esta controversia, la COB enfatiza la importancia de proteger los empleos de cientos de trabajadores, exigiendo que la reestructuración de la empresa no implique sacrificar el sustento de las familias bolivianas en un momento de crisis económica.