Un reciente intercambio de mensajes de WhatsApp ha salido a la luz, exponiendo la participación de Fernando Cerimedo en un grupo que incluía a ministros y funcionarios del Gobierno, donde se discutían estrategias para hacer frente a los prolongados bloqueos que ocurrieron entre mayo y junio, que se extendieron por 53 días.
Según la información publicada por El Día, Cerimedo abogó por adoptar una postura más firme frente a las movilizaciones, desestimando la idea presentada por el entonces vocero presidencial, José Luis Gálvez, de esperar ante la situación. Cerimedo exigió una preparación activa en todos los frentes y criticó la supuesta tibieza del Gobierno.
Cabe destacar que, a pesar de las propuestas de Cerimedo, estas no habrían sido implementadas debido a la visión del entonces ministro José Luis Lupo, quien buscaba una solución pacífica al conflicto, lo que deja entrever la tensión entre diferentes enfoques dentro del gabinete.
La revelación de estos mensajes reaviva el debate sobre la influencia que ejercía Cerimedo en el Ejecutivo. Aunque el presidente Rodrigo Paz lo identificó como un asesor sin capacidad para nombrar ministros o tomar decisiones gubernamentales, Cerimedo ha sostenido que su papel se limitaba a ofrecer consejos.
Investigaciones anteriores ya habían señalado conexiones directas entre Cerimedo y altos funcionarios del Gobierno, sustentadas por elementos como una tarjeta que contenía un correo electrónico asociado a la Presidencia y números telefónicos vinculados a registros del Ministerio de la Presidencia.
Estos nuevos hallazgos plantean interrogantes sobre el verdadero impacto de Cerimedo en las decisiones gubernamentales durante los momentos de crisis social, así como su lugar dentro de la estructura del poder en Bolivia.
Un asesor cuestionado
Las revelaciones sobre el asesor argentino subrayan la complejidad de las relaciones dentro del Gobierno, donde la lucha por la dirección de la estrategia ante situaciones de conflicto social sigue siendo un tema delicado y controvertido.