El abogado Ramiro Vega ha anunciado su decisión de dejar de representar al ciudadano argentino Fernando Cerimedo, quien está bajo investigación en Bolivia. Según Vega, Cerimedo optó por seguir adelante con una audiencia legal sin contar con su asesoría, lo que ha generado preocupación sobre el debido proceso.
Vega denunció que Cerimedo, a pesar de haber desactivado más de cinco mecanismos de defensa previamente activados, se presentó a la audiencia. "Cerimedo sí fue intimidado, decidió prescindir de mis servicios y se presentó sin abogado", comentó el jurista en sus redes sociales.
El abogado cuestionó la decisión del juez de continuar con la audiencia a pesar de la ausencia de una defensa técnica, lo que, según su evaluación, pone en riesgo los derechos de su exdefendido.
La salida de Vega de la defensa de Cerimedo se da luego de varias semanas en las que había criticado públicamente las acciones de la Fiscalía en este caso. Afirmó que no existen pruebas suficientes que respalden las acusaciones de enriquecimiento ilícito en contra de Cerimedo.
En otro ámbito, Vega se defendió de acusaciones que lo vinculan con Roxana Lizárraga, su expareja y exministra de Comunicación. Aseguró que los movimientos financieros mencionados en las publicaciones al respecto corresponden a su empresa y ocurrieron antes del mandato de Lizárraga.
Por su parte, Lizárraga ha negado tener cualquier tipo de vínculo con Cerimedo y afirmó haber solicitado a Vega que se apartara de la defensa al conocer detalles del caso.
Con la salida de Vega, la defensa de Cerimedo enfrenta un nuevo desafío en el contexto judicial, mientras se espera que se defina quién asumirá su representación legal en las próximas etapas del proceso.