Los avicultores de Santa Cruz han señalado que el reciente aumento en el precio de la carne de pollo se debe principalmente a un retraso en el repoblamiento de las granjas. Este inconveniente se produjo a raíz de los bloqueos y la subsecuente escasez de combustible, lo que complicó la reposición de los pollitos en las granjas.
Iber Gutiérrez, uno de los productores, explicó que durante los conflictos sociales no fue posible abastecer adecuadamente las granjas, lo que resultó en una disminución temporal en la oferta de aves listas para el faenado. La falta de reposición ha llevado a un ajuste en el precio, que actualmente se encuentra entre 19 y 20 bolivianos por kilogramo de pollo vivo. A este precio, se deben agregar los costos de faenado, que representan aproximadamente un 17%, además del margen de ganancia que corresponde a los comercializadores.
Aunque los productores advierten que este incremento podría ser temporal, también mencionan que es poco probable que los precios regresen a los niveles anteriores debido al aumento en los costos de producción. Gutiérrez destacó que el precio del pollito bebé que adquieren para producir también ha aumentado, lo que repercute en el costo final del producto.
A pesar del incremento en los precios, los avicultores afirman que la carne de pollo sigue siendo la opción de proteína animal más asequible en el mercado. Aseguran que, una vez que se supere este periodo de ajuste, la producción debería volver a estabilizarse.