Este miércoles, el vocero del presidente, José Luis Gálvez, declaró que el Decreto Supremo 5701 restituye a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) su función esencial, permitiendo así la producción de combustibles en territorio nacional.
Gálvez enfatizó que la principal finalidad de esta normativa es establecer una solución estructural a la crisis de abastecimiento de combustible. Esto implica que YPFB pueda llevar a cabo tanto la exploración como la explotación de los hidrocarburos, generando así recursos como gasolina, diésel y GLP para la población.
Detalles del Decreto Supremo 5701
El decreto permite que, en el contexto de la emergencia energética, las refinerías importen petróleo crudo y lo procesen a nivel nacional. El objetivo es optimizar la capacidad de refinación existente y disminuir la dependencia de combustibles importados ya elaborados.
Entre las disposiciones clave se establece que los productos derivados del petróleo importado serán comercializados a precios de mercado, en función de la oferta y la demanda. Las refinerías tendrán la libertad de distribuir estos productos a mayoristas, grandes consumidores y estaciones de servicio, entre otros.
"La intervención y el reacomodo de YPFB apunta en esa dirección", recalcó Gálvez respecto a la importancia del nuevo decreto.
El vocero también informó que el presidente Rodrigo Paz participó en un evento en Cochabamba, donde se destacó que las refinerías volverán a procesar crudo para producir gasolina y diésel, lo que marca un paso hacia la reactivación de los yacimientos de hidrocarburos en el país.