El mes de noviembre se vislumbra como una etapa crucial para Bolivia, donde se iniciará oficialmente el debate en la Asamblea Legislativa sobre posibles reformas estructurales a la Constitución Política del Estado (CPE) y a otras leyes fundamentales, incluyendo las normativas electorales. Tanto la agrupación política Libre como el Tribunal Supremo Electoral (TSE), han establecido un plazo para presentar avances concretos durante este periodo.
Durante este mismo mes, el presidente Rodrigo Paz celebrará su primer año de gestión y se espera que presente un informe sobre sus logros y los avances en la aprobación de leyes clave, como la nueva Ley de Inversiones que ha sido anunciada.
El exmandatario y líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, propuso un plazo de dos meses para socializar las modificaciones constitucionales con diversos sectores de la sociedad civil, sugiriendo que el trabajo se complete antes del 8 de noviembre. Quiroga indicó su intención de dialogar con diferentes legisladores y actores políticos.
Un proyecto de reforma constitucional fue presentado por parlamentarios de Libre ante la Asamblea Legislativa, sumándose a otras propuestas, como la del diputado Carlos Alarcón de Unidad, quien busca convocar un referéndum constitucional a principios de 2027, dependiendo de la aprobación de su iniciativa en los meses finales de 2026.
Reformas electorales en marcha
Desde agosto, el TSE trabaja en la modificación de normas electorales, incluyendo la Ley 018 del Órgano Electoral y la Ley 026 de Régimen Electoral, relacionadas con legislaciones aprobadas durante el gobierno de Evo Morales. Para ello, el TSE, en colaboración con el Centro Europeo de Apoyo Electoral de la Unión Europea, implementará un plan de talleres en los nueve departamentos del país hasta noviembre, con el fin de recibir propuestas sobre estas reformas.
Gustavo Ávila, presidente del TSE, afirmó que se espera tener listo un proyecto de ley para finales de noviembre, que refleje las opiniones recogidas en estos talleres, enfatizando la necesidad de un enfoque democrático que incluya a todos los ciudadanos en el proceso de reforma.
Los anuncios sobre reformas constitucionales y ajustes en leyes fundamentales generarán un impacto inmediato, según el politólogo Carlos Cordero, quien argumenta que si se logra socializar adecuadamente, esto podría mitigar las tensiones provocadas por grupos más radicales. Sin embargo, si afectan a los derechos de comunidades indígenas y otros sectores, podría provocar un fuerte rechazo y obstaculizar el proceso de reforma.
Evo Morales, expresidente, ha expresado su oposición a las reformas, sugiriendo que buscan encubrir los problemas actuales del gobierno y probablemente favorezcan intereses externos, cuestionando la protección de los recursos estratégicos del país.