En un anuncio reciente, OpenAI afirmó que su modelo de inteligencia artificial ha alcanzado un avance crucial en el problema de Navier-Stokes, que forma parte de los seis problemas del milenio que aún no cuentan con solución definitiva.
Este desafío matemático investiga si un fluido en tres dimensiones, que inicialmente se comporta de manera regular, puede eventualmente desarrollar una singularidad, que se define como un punto donde la velocidad del fluido se incrementa sin límite en un tiempo finito.
Para lograr este resultado, OpenAI coordinó el esfuerzo de hasta 10.000 agentes de inteligencia artificial durante aproximadamente 88 horas, utilizando un nuevo modelo aún no revelado al público, que la compañía describe como "significativamente más capaz" que el modelo GPT-6 Astra, lanzado recientemente.
Las ecuaciones de Navier-Stokes, formuladas en el siglo XIX, son fundamentales para entender el movimiento de fluidos como el agua y el aire, y tienen aplicaciones en áreas como el diseño de aeronaves, la predicción del clima y el estudio de la circulación sanguínea.
A través de un documento de 165 páginas, la empresa sostiene que estas ecuaciones sí pueden llegar a desarrollar una singularidad en un tiempo finito, dando un paso importante en la resolución de este antiguo problema matemático.
Sin embargo, la noticia ha suscitado controversia en el ámbito académico, ya que OpenAI comenzó a probar su nuevo modelo el 1 de septiembre, tras obtener indicios de que dos problemas del milenio estaban cerca de ser resueltos. Según The Wall Street Journal, estos indicios se relacionan con investigaciones de Levent Alpöge de Anthropic y Tristan Buckmaster de la Universidad de Nueva York en torno al problema de Euler forzado, que aunque está vinculado a la dinámica de fluidos, es distinto al de Navier-Stokes.
Buckmaster destacó que él y Alpöge utilizaron modelos de ambas empresas para progresar en su investigación. A pesar de esto, OpenAI ha negado haber accedido directamente a su trabajo, aunque admitió que las interacciones con sus sistemas de IA podrían haber influido en el desarrollo de su herramienta para resolver el problema.
Los Problemas del Milenio fueron definidos en el año 2000 por el Clay Mathematics Institute, que ofrece un premio de un millón de dólares por cada uno de los siete grandes problemas matemáticos que sean resueltos. Hasta la fecha, solo se ha logrado solucionar uno de ellos, la conjetura de Poincaré, por el matemático ruso Grigori Perelman.
OpenAI aclaró que no tiene intención de reclamar el premio monetario y que su objetivo al difundir este trabajo es evidenciar el progreso de sus modelos de IA en el ámbito matemático.