El director de Operaciones de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Bo Mathiasen, llegó a Bolivia y emitió una fuerte advertencia sobre la existencia de mafias y sus conexiones con el crimen organizado transnacional en el país.
Durante una conferencia de prensa, Mathiasen puntualizó que es necesario reconocer que "en Bolivia operan mafias" vinculadas al narcotráfico a nivel internacional, lo que plantea un reto considerable para las autoridades.
Esta declaración se da en el contexto de la presentación del 23º Informe de Monitoreo de Cultivo de Coca en Bolivia 2025, donde se informa que el área de cultivo excede las 14.400 hectáreas, un incremento del 7% respecto al año anterior.
El funcionario también destacó que Bolivia actúa como un "corredor de tránsito de cocaína", mencionando que hay evidencia de producción de droga dentro del territorio nacional.
En sus declaraciones, Mathiasen subrayó que el avance del crimen organizado y el narcotráfico en la región es preocupante, se observa una confluencia de delitos que incluye no solo el narcotráfico, sino también la trata de personas y la minería ilegal.
"Están involucrando en la corrupción la institucionalidad del Estado y están desestabilizando la sociedad".
Finalmente, el representante de la UNODC concluyó que la situación actual exige una respuesta coordinada y efectiva de las autoridades para enfrentar esta compleja realidad y proteger a la sociedad boliviana.