En los últimos tres meses, el país ha sido testigo de una creciente serie de ataques armados que han reavivado la preocupación sobre la actividad del crimen organizado en Bolivia. Aunque no existe un registro oficial de acribillamientos para junio, julio y agosto, los informes de la policía indican que Santa Cruz se ha convertido en el centro de este fenómeno, especialmente en sus áreas fronterizas.
El departamento cruceño concluyó julio y comenzó agosto con una serie de ataques. Ante esto, el Consejo Departamental de Seguridad Ciudadana solicitó un aumento en la presencia policial y el fortalecimiento de las fronteras. En este contexto, se documentaron más de diez balaceras en diferentes municipios en ese período.
San Matías: el principal foco de violencia
San Matías, un municipio en la frontera con Brasil, ha sido particularmente afectado, reportando cuatro episodios violentos en menos de 20 días, lo que resultó en al menos cinco muertes y varios heridos. La escalada de violencia comenzó el 29 de julio, cuando un ataque en una estancia ganadera dejó tres muertos. Al día siguiente, un grupo de policías fue emboscado en Ascensión de la Frontera, causando la muerte del subteniente Yerson Salazar.
La violencia continuó en agosto con otros homicidios, lo que subraya la importancia de la ubicación geográfica de San Matías, que se ha convertido en un punto clave para grupos criminales debido a su cercanía con Brasil, facilitando la movilidad y el escape de los delincuentes.
En otros municipios, como San Ignacio, también se han reportado asesinatos. El 12 de julio, dos cuerpos con heridas de arma de fuego fueron encontrados en un galpón, y el 2 de agosto, un hombre fue asesinado en un incidente calificado como sicariato. El 30 de agosto, otro acribillamiento tuvo lugar durante la vigencia del Plan Frontera Segura, lo que despertó cuestionamientos sobre la efectividad de la respuesta estatal.
Incidentes en otras regiones
En Puerto Quijarro, un hombre de nacionalidad brasileña resultó herido en Arroyo Concepción y fue trasladado a Corumbá para recibir atención médica. La policía inicialmente descartó que el incidente estuviera relacionado con conflictos entre grupos criminales, atribuyéndolo en cambio al microtráfico. Este municipio es otro punto de conexión con Brasil, lo que lo convierte en un lugar sensible para el crimen organizado.
Cochabamba también ha sido escenario de violencia. Un mecánico de 28 años fue asesinado en Entre Ríos el 2 de septiembre, y un hombre de 34 años, con antecedentes de narcotráfico, fue asesinado el 31 de agosto. En Beni, se reportaron dos asesinatos en Puerto Quijarro y uno en Guayaramerín durante agosto.
A pesar de que el Plan Frontera Segura, lanzado el 13 de agosto por el Gobierno, busca fortalecer la presencia del Estado en las zonas fronterizas y combatir el narcotráfico, aún no ha mostrado resultados significativos. Las medidas incluyen coordinación policial y operativos permanentes en puntos críticos, pero la violencia persiste, lo que deja en evidencia la complejidad del problema del crimen organizado en el país.