Lissa Claros, diputada de la alianza Libre, expresó su preocupación por los peligros que enfrentaría la democracia boliviana debido a la conflictividad política actual. En su opinión, algunos sectores cercanos al expresidente Evo Morales podrían intentar desestabilizar al Gobierno en este contexto complicado.
Las declaraciones de la legisladora surgen tras un aviso del presidente Rodrigo Paz, quien afirmó que Bolivia podría estar en el umbral de un nuevo "sismo político estructural" que afectaría tanto a la democracia como a la Constitución. Claros coincidió en la necesidad de proteger la democracia, aunque también criticó al Gobierno por la crisis que enfrenta el país.
Clarros enfatizó que existen grupos que, como "buitres", podrían estar al acecho de la democracia, sugiriendo que algunos sectores vinculados a Morales podrían aprovechar la situación. Sin embargo, subrayó que la defensa de la democracia no implica apoyar ciegamente todas las decisiones del Ejecutivo.
Asimismo, hizo un llamado al presidente Paz para que reoriente su gabinete y sus políticas en áreas clave como la economía y los hidrocarburos, argumentando que es imprescindible corregir los errores para lograr una mayor estabilidad en el país. Recientemente, la diputada ha expresado su desacuerdo con el Gobierno, señalando la incapacidad para manejar la conflictividad y el estado de excepción.
La postura de Claros se puede resumir en una advertencia clara: es fundamental impedir que el evismo utilice la crisis actual como justificación para desestabilizar la democracia, así como también es crucial que el Gobierno no use esa amenaza como excusa para eludir sus responsabilidades y errores.