Las investigaciones iniciales tras la intervención de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) han sacado a la luz varios problemas e indicios de corrupción que han llevado al desvío de combustible, según lo declarado por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco.
Blanco señaló que cualquier persona que tenga indicios de responsabilidad será removida de su cargo, enfatizando que no se puede continuar trabajando con individuos involucrados en actividades delictivas. "No todos son delincuentes, pero definitivamente hay personas implicadas en situaciones irregulares, ya que de otro modo no se explicaría el desvío de combustible", comentó.
A pesar de que actualmente se asegura un suministro completo, el ministro indicó que siguen desapareciendo cisternas. YPFB es responsable de despachar las cisternas con combustibles, mientras que la ANH debe fiscalizar que el producto llegue a su destino y se comercialice de acuerdo a la ley.
Marcelo Blanco también anunció que se procederá a despedir a personal de YPFB y ANH si se comprueba su implicación en las irregularidades relacionadas con el desvío de combustible. Además, informó que se han detectado 600 usuarios que no deberían estar en YPFB, algunos de los cuales ya habían sido despedidos o nunca formaron parte de la empresa, quienes entraban y hacían nominaciones.