Gloria Steinem, ícono del feminismo en Estados Unidos, falleció el 2 de septiembre a los 92 años. Conocida por sus distintivas gafas de sol de aviador y su larga melena rubia, Steinem se convirtió en una figura clave en el movimiento por la igualdad de las mujeres desde la década de 1970.
Nacida el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio, Steinem tuvo una infancia complicada, marcada por la inestabilidad familiar y la enfermedad mental de su madre. A pesar de estos desafíos, su pasión por la justicia social la llevó a involucrarse en el activismo.
Su carrera como escritora comenzó en la década de 1960 y fue fundamental en su desarrollo como activista. En 1963, se infiltró en el club Playboy, donde trabajó como camarera para escribir "A Bunny's Tale", un reportaje que expuso las duras condiciones laborales que enfrentaban las conejitas.
En 1972, Steinem cofundó la revista Ms., la primera publicación dirigida exclusivamente por mujeres, que se convirtió en una plataforma para discutir temas de derechos de las mujeres. Su trabajo ayudó a visibilizar cuestiones como el aborto, la igualdad salarial y los derechos LGBTQ+.
Un legado de activismo y reconocimiento social
A lo largo de su vida, Steinem recibió numerosos reconocimientos, incluida la Medalla Presidencial de la Libertad en 2013, concedida por el presidente Barack Obama, en reconocimiento a su papel en la lucha por los derechos de las mujeres. Su legado perdura a través de las luchas actuales por la igualdad.
A pesar de las críticas que enfrentó, Steinem nunca dejó de defender sus ideales. A lo largo de sus años de activismo, se mantuvo firme en su compromiso por los derechos de las mujeres, convirtiéndose en una voz respetada y admirada en el ámbito del feminismo.
Steinem será recordada no solo por su activismo, sino también por su capacidad para inspirar a futuras generaciones a luchar por la igualdad y la justicia. Su vida y obra continúan resonando en el movimiento feminista contemporáneo.
"La verdad te hará libre, pero primero te hará enojar"