La sorprendente estafa en el ámbito futbolístico brasileño ha sido denominada ‘Operación Falso 9’, y ha llevado a la detención de Lucas de Oliveira Eduardo, quien se hizo pasar por Luís Castro, el actual entrenador de Gremio. Usando una copia del WhatsApp del entrenador, contactó a varios jugadores del equipo de Porto Alegre.
Lucas utilizó un perfil falsificado con la fotografía y datos del entrenador para comunicarse con los futbolistas. Para no levantar sospechas, mantenía conversaciones largas y utilizaba términos del argot futbolístico, además de interesarse por asuntos personales y deportivos de cada jugador.
Uno de los jugadores que cayó en la trampa fue el colombiano José Enamorado. A través de mensajes engañosos, el impostor le habló sobre sus actuaciones y situaciones familiares, logrando ganar su confianza. Posteriormente, le solicitó 22.500 reales, casi 4.000 dólares, asegurando que el dinero sería destinado a ayudar con la compra de 300 canastas de alimentos para una supuesta causa benéfica.
Después de que Enamorado realizó la transferencia mediante la plataforma Pix, el dinero no pudo ser recuperado. El estafador también exigió mantener el contacto en secreto para no alertar a los demás miembros del equipo sobre su interacción con el 'entrenador'.
La estafa se complicó aún más cuando el delincuente trató de hacerse pasar por el entrenador con Walter Kannemann, un referente del equipo. El defensor recibió mensajes que incluían instrucciones sobre los entrenamientos y le pedía que llegara al lugar de práctica antes de la hora habitual. Ante esto, Kannemann decidió consultar con la directiva del club, donde se confirmó que el verdadero Luís Castro no había enviado tales indicaciones.
La denuncia hecha por Kannemann ante la policía de Porto Alegre permitió seguir la pista del estafador, quien también había intentado engañar a Andrés D’Alessandro, un exjugador destacado del Internacional, rival de Gremio. Sin embargo, D’Alessandro se percató de las irregularidades en la comunicación y cortó el contacto antes de verse involucrado.
Finalmente, las autoridades lograron arrestar a Lucas de Oliveira Eduardo, quien se convirtió en el principal sospechoso de esta maniobra que utilizó el nombre de un reconocido entrenador del fútbol brasileño para engañar a jugadores y figuras del deporte.