Un avión C-17 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó en Bolivia, trayendo consigo 12.500 raciones secas y 1.000 escudos. Esta entrega se enmarca dentro de la colaboración bilateral en materia de seguridad y defensa.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, fue el encargado de recibir este material, afirmando que los equipos fortalecerán las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas del país.
La llegada de estos recursos se produce en medio de un clima de alta tensión social, marcado por conflictos relacionados con el suministro de combustible, el rechazo al Decreto Supremo 5676 y nuevos bloqueos en diversas regiones del país.
Desde el Ministerio de Defensa se indicó que la cooperación con EE.UU. incluye aspectos como logística, capacitación, tecnología, respuesta ante emergencias y fortalecimiento institucional. Estos recursos, según se anunció, serán utilizados de manera responsable y transparente.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos destacó que esta entrega representa un "símbolo tangible" de la cooperación entre ambos países, lo que pone de manifiesto la relación entre las naciones en temas de seguridad.
El envío de este material forma parte del programa conocido como "Escudo de las Américas", creado tras la visita del presidente Rodrigo Paz a Estados Unidos, con el objetivo de fortalecer la cooperación regional en áreas como la democracia y la asistencia humanitaria.
La coincidencia entre la llegada de los escudos y el aumento de las movilizaciones sociales ha suscitado interrogantes sobre el uso que se le dará a este equipo militar en el contexto actual del país.