Este martes, un funcionario de alto rango del Gobierno de Estados Unidos defendió el acuerdo petrolero firmado con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, señalando que es una medida indispensable para preparar el terreno hacia unas elecciones democráticas en el país.
Durante una conferencia telefónica, el funcionario, que prefirió permanecer en el anonimato, destacó la relación entre la democratización de Venezuela y la revitalización de su economía, especialmente en el sector petrolero, que se beneficiará del acuerdo establecido.
"Nuestro objetivo es que el próximo Gobierno de Venezuela, elegido democráticamente, herede un país que esté funcionando, no uno en crisis", expresó el funcionario, quien también mencionó que los ingresos generados por el acuerdo permitirán modernizar la industria petrolera, algo que no ocurrió en los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
El alto funcionario también subrayó que la organización de elecciones libres es un paso fundamental y debe ser la culminación de los esfuerzos para estabilizar el país. Sin embargo, advirtió que de realizarse elecciones en breve, estas se llevarían a cabo bajo las condiciones establecidas por el régimen de Chávez.
Se enfatizó la necesidad de contar con una nueva autoridad electoral, así como una prensa libre y partidos políticos fuertes para garantizar un proceso electoral legítimo, tomando como ejemplo la situación en Nicaragua, donde la falta de medidas adecuadas resultó en el retorno del sandinismo.
El acuerdo petrolero, anunciado la semana pasada, ha suscitado dudas en algunos sectores, que sienten que la administración de Trump no está completamente comprometida con promover una transición democrática en Venezuela.
El funcionario agregó que, además de asegurar un suministro de petróleo, el acuerdo permitirá que Venezuela se aleje de aliados como China y Rusia, asegurando que el país reciba regalías y impuestos bajo la nueva ley de hidrocarburos.
Finalmente, el funcionario remarcó que el pueblo venezolano busca un alivio económico inmediato, sufriendo diariamente por la crisis, y por eso la administración de Trump no está dispuesta a esperar por las elecciones para avanzar en el desarrollo del sector petrolero.