Mirko Sokol ha sido removido de su cargo como comandante general de la Policía Boliviana, un hecho que ocurre luego de más de un mes de indagaciones en su contra. Estas investigaciones surgieron a raíz de una denuncia presentada por el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, y han derivado en la apertura de un proceso judicial que abarca al menos siete delitos.
A pesar de que se había programado una cita para que Sokol compareciera ante la justicia el 28 de agosto en La Paz, él no se presentó. Fuentes gubernamentales informaron que, ante esta situación, Sokol habría decidido presentar su renuncia.
No solo Sokol ha dejado su cargo, sino que se ha reportado que todo el estado mayor de la institución policial también ha puesto a disposición su renuncia. Esto ha generado un clima de incertidumbre sobre el futuro liderazgo de la Policía.
De acuerdo con información no oficial, se anticipa que en las próximas horas se anunciará a la persona que tomará el mando de la Policía Boliviana. La presencia del nuevo jefe policial se espera en un contexto de cambio significativo dentro de la institución.
En una reunión realizada esta mañana en la Academia Nacional de Policías (Anapol), a la que asistió el ministro Oviedo, no se observó la presencia de Sokol, lo que ha llevado a diversas interpretaciones sobre su situación actual.