El Servicio de Parques Nacionales (NPS) reportó el hallazgo del cuerpo de un hombre de 46 años en las aguas del río Colorado, cerca de Crystal Rapids, tras una repentina inundación que ocurrió el sábado en las áreas de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch.
La emergencia provocó que se evacuaran a más de 60 personas y las autoridades continúan la búsqueda de aquellos que aún no han sido localizados. Inicialmente se temía por la vida de más de 20 personas, pero esa cifra fue ajustada a 15.
Impacto en la infraestructura y abastecimiento de agua.
La inundación causó daños significativos a la Transcanyon Waterline, una tubería vital que transporta agua potable desde el manantial Roaring Springs hacia el borde sur del parque, lo que ha llevado a establecer restricciones en el uso del agua en la zona más concurrida.
Además, la infraestructura del parque ha sufrido importantes daños, afectando puentes peatonales y dificultando el paso de excursionistas. Debido a esto, los alojamientos en la zona impactada cerrarán a partir del lunes, en un esfuerzo por preservar la seguridad y los recursos hídricos.
La inundación tuvo lugar a las 14:30 horas del sábado, desencadenada por lluvias en la meseta de Kaibab. Las autoridades advierten sobre la posibilidad de nuevas tormentas y el riesgo de inundaciones adicionales durante los próximos días.
El Gran Cañón, reconocido como una de las maravillas naturales del mundo, atrae anualmente a unos cinco millones de visitantes. Sin embargo, los fenómenos de inundaciones repentinas son comunes en esta región, debido a su geografía árida que no permite una adecuada absorción de agua.