Javier Milei, presidente de Argentina, se ha pronunciado en contra de Fernando Cerimedo, su exasesor, quien se encuentra detenido en Bolivia y bajo investigación por un ataque contra su pareja, Nadia Beller. En declaraciones recientes, Milei afirmó que su relación con Cerimedo se cortó en 2023 y que no tiene ninguna conexión con su actual entorno político.
Durante una entrevista, Milei enfatizó: "Es alguien que no forma parte del espacio y que no tiene vínculo con nosotros de ningún tipo. Nos dejamos de vincular en el 2023". Estas palabras buscan distanciar al gobierno argentino de las acciones de Cerimedo, quien antes desempeñaba un rol clave en la estrategia digital de la campaña presidencial del mandatario.
Milei también sugirió que el revuelo mediático en torno a este caso puede estar vinculado a una operación política. Nombró a la diputada Marcela Pagano, su pareja Franco Bindi, así como a Evo Morales y a ciertos sectores que considera parte del "castrochavismo", insinuando que hay un esfuerzo por desacreditar su administración.
Este escándalo surge en un contexto en el que Cerimedo enfrenta una detención preventiva de 180 días en Bolivia, tras ser acusado por la Fiscalía de haber organizado y dirigido de forma remota el ataque contra Beller. Las investigaciones indican que él habría instado a su pareja a acudir al lugar donde ocurrió el ataque y que mantuvo contacto telefónico durante el incidente, aunque Cerimedo rechaza estas acusaciones.
El caso ha generado una ola de reacciones tanto en Bolivia como en Argentina, lo que ha llevado a examinar las conexiones políticas que Cerimedo tuvo a lo largo del tiempo con distintos sectores de la derecha a nivel regional, mientras se prosiguen las indagaciones sobre el ataque a Beller.