El exministro de Defensa, Marcelo Salinas, se encuentra nuevamente en el centro de la polémica tras ser relacionado con el asesinato de Percy Marcelo Zegarra Villarroel, un hecho ocurrido en Cochabamba. Un informe del medio Verdad Judicial ha puesto en duda las afirmaciones de Salinas, quien había declarado no conocer a la víctima.
El informe menciona un contrato de préstamo por un monto de 35.000 dólares, que fue firmado entre Zegarra y la empresa Cucarda S.R.L., en la que Zegarra es identificado como el acreedor. Este documento sugiere una conexión directa entre Zegarra y la empresa, que a su vez estaría ligada a Salinas.
La relevancia del caso se intensifica debido a que, según la sentencia citada en el informe, una persona vinculada a Cucarda S.R.L. ha sido señalada como el organizador del crimen y también como un empleado de confianza de Salinas. Esto plantea interrogantes sobre las relaciones que mantenía el exministro con las personas involucradas en el caso.
A pesar de los vínculos que se han documentado, el informe aclara que Salinas no ha sido imputado por estos hechos. Por lo tanto, las conexiones señaladas en el informe deben ser vistas con cautela y no implican necesariamente responsabilidad penal para el exministro, ya que esta no ha sido establecida judicialmente.
Cuestionamientos a las declaraciones de Salinas
El reporte cuestiona cómo Salinas pudo afirmar no conocer a Zegarra, dado que los documentos presentados evidencian una relación comercial que lo vincula con el caso. Esta contradicción ha generado un mayor escrutinio sobre el exministro y las circunstancias que rodean el asesinato de Zegarra.
Este nuevo giro en la historia pone de manifiesto la complejidad de las redes de influencia y poder en Bolivia, donde las conexiones empresariales pueden entrelazarse con crímenes graves, lo que invita a una reflexión más profunda sobre la situación actual en el país.