Luis Blacutt, director de la carrera de Física de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), explicó que las nevadas y el descenso de temperaturas observados en agosto se deben a masas de aire frío que ingresan desde Argentina. Este fenómeno provoca la elevación del aire cálido, lo que genera la formación de nubes y, posteriormente, precipitaciones.
A pesar de que la llegada de frentes fríos durante agosto no es un hecho inusual, su frecuencia ha disminuido en años recientes, lo que ha sorprendido a la población. Blacutt también destacó que el cambio climático está afectando la intensidad y frecuencia de estos fenómenos.
Impacto de El Niño y el calentamiento global
Sobre el fenómeno de 'El Niño', Blacutt indicó que su efecto en Bolivia se manifiesta principalmente en la época de lluvias, donde no aporta nieve ni precipitaciones significativas, especialmente en el altiplano. Sin embargo, el calentamiento global merece especial atención, ya que puede provocar eventos climáticos extremos y variaciones inusuales en el clima local.
De cara a finales de 2026, se anticipan comportamientos climáticos atípicos para Bolivia. Entre los escenarios previstos, se destaca un posible retraso en la temporada de lluvias en el altiplano, así como un ingreso excesivo de vapor de agua que podría resultar en precipitaciones intensas durante el final del verano.
Esto podría generar contradicciones climáticas, como temperaturas elevadas y escasez de agua que alternen con episodios de lluvias intensas y desbordes de ríos, lo que representa un gran desafío para las comunidades bolivianas.