En la localidad de Zamboye, situada en el oeste de la República Centroafricana, un deslizamiento de tierra ha cobrado la vida de aproximadamente cien personas, según confirmaciones de autoridades locales y testigos. El incidente ocurrió en la mañana del martes en la subprefectura de Nana-Mambere, cerca de la frontera con Camerún.
Souleymane Bi, vicealcalde de Zamboye, indicó que la cifra de fallecidos podría aumentar, ya que las labores de rescate continúan. "El yacimiento es una explotación minera artesanal y las operaciones no se realizan conforme a la normativa", comentó Bi, destacando que el deslizamiento era 'previsible' debido a las prácticas de excavación profundas que realizan los mineros.
Testigos han informado que el deslizamiento ocurrió mientras cientos de mineros estaban en la cantera, provocando un caos entre quienes intentaban escapar y aquellos que quedaron atrapados. Imágenes de la tragedia muestran el momento en que la tierra cubre a muchas personas, mientras otros miran impotentes.
Wilfried Ngoloyangue, un minero que estuvo presente, relató: 'Era alrededor de las 10.00 de la mañana cuando escuchamos el ruido del deslizamiento y los gritos de ayuda. Es devastador perder a compañeros de esta manera'.
Otro minero, Florian Gaguende, expresó preocupación por el número de desaparecidos, señalando que las posibilidades de rescatarlos disminuyen con el paso del tiempo. La comunidad está sumida en el dolor y las tareas de rescate se ven obstaculizadas por la falta de recursos.
El portavoz del Gobierno, Évariste Ngamana, manifestó que se están realizando esfuerzos para brindar ayuda a las víctimas, subrayando la necesidad de solidaridad en medio de esta calamidad. La región, rica en oro, ha experimentado un incremento en la actividad minera, a pesar de los peligros inherentes a estas prácticas.
Esta tragedia también pone de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en la minería artesanal, donde cada año se reportan muertes por deslizamientos y contaminación. Muchos claman por la implementación de regulaciones más estrictas para proteger a quienes arriesgan sus vidas en la búsqueda de oro.