En un discurso pronunciado en la Hispanic Prosperity Gala en Florida, en febrero de este año, Fernando Cerimedo, un estratega político argentino, comentó sobre su labor en Bolivia, enfatizando que los consultores políticos tienen la responsabilidad de no solo asegurar victorias electorales, sino también de contribuir a la gobernanza de los candidatos que apoyan. Esta declaración resuena en el contexto de las dudas existentes sobre su auténtica influencia en el entorno del presidente Rodrigo Paz.
Cerimedo también se refirió a la campaña electoral del 2025, señalando que su equipo tuvo un papel crucial en la destitución de Evo Morales, quien había gobernado durante dos décadas, lo que permitió el desplazamiento del partido socialista en Bolivia. Un aspecto destacado de su discurso fue el agradecimiento hacia miembros de la familia presidencial, en particular a su esposa, conocida como la Primera Dama de Bolivia, Vivi, y a su hija, Catalina Paz.
Un momento relevante fue cuando Cerimedo mencionó a Catalina Paz, sugiriendo que ella fue clave en su incorporación al equipo de campaña. Afirmó que, en conjunto, se enfrentaron a lo que él describió como una batalla electoral en Bolivia. Esta afirmación contrasta con la narrativa previa de su campaña, que lo presentaba como un contacto académico vinculado a la hija del candidato.
La intervención culminó con una declaración que resalta su enfoque político: Cerimedo argumentó que el propósito no es únicamente ganar elecciones, sino también facilitar la gobernanza de los candidatos para evitar que la izquierda recupere el poder. Este planteamiento se enmarca dentro de una estrategia política más amplia y una batalla cultural en la región.
El testimonio de Cerimedo reabre un debate sobre su verdadero nivel de participación en las decisiones del Gobierno de Rodrigo Paz. La pregunta persiste: ¿cuál es el alcance real de su influencia y quiénes del entorno del presidente han sido parte de esta estructura de poder?