El turismo nacional se encuentra en una situación crítica, evidenciada por la disminución del 11,8% en el ingreso de visitantes a hoteles y otros alojamientos entre enero y mayo de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En total, se registraron 600.378 ingresos en los primeros cinco meses de este año, lo que representa 80.363 menos que en 2025, marcando así la primera caída interanual desde 2021, cuando todavía se sentían los efectos de la pandemia.
Durante mayo, la situación se agravó notablemente, con un desplome del 29,8% en el flujo de visitantes. Para ponerlo en contexto, las cifras de disminución fueron constantes en los meses previos: enero (-10,3%), febrero (-11,2%), marzo (-8,5%) y abril mostró un leve repunte del 1,1%.
Impacto en el turismo nacional y extranjero
El retroceso en el sector es más pronunciado entre los turistas nacionales, donde se observó una caída del 14,5%, pasando de 538.690 visitantes a 460.802. En cuanto al turismo internacional, la disminución fue más moderada, con 142.051 visitantes en 2025 frente a 139.576 en 2026, lo que equivale a una reducción del 1,7%.
Cochabamba se ha convertido en la ciudad más afectada, con una caída del 26,4%. Las otras ciudades también sufrieron disminuciones significativas: El Alto (-20,3%), Sucre (-19,4%), La Paz (-14,2%), Oruro (-13,1%), Trinidad (-10%), Tarija (-6,2%), Cobija (-5,7%) y Potosí (-5,2%). La única capital que presenta un aumento es Santa Cruz de la Sierra, con un crecimiento del 2,9%.
Contexto de conflictos sociales
La caída en el turismo coincide con una creciente conflictividad social. Entre mayo y junio, los bloqueos de carreteras complicaron aún más la movilidad en varias regiones, llegando a haber hasta 150 puntos de bloqueo en su momento más crítico. La situación comenzó a mejorar hacia finales de junio, tras la implementación de un estado de excepción que redujo los bloqueos a 28 puntos.