Paola Aguirre, actual vicegobernadora de Santa Cruz, ha solicitado al Gobierno nacional que aclare las serias acusaciones realizadas por Nadia Beller, quien ha relacionado a su ex pareja, Fernando Cerimedo, con presuntos casos de corrupción y tráfico de influencias en la gestión estatal.
Aguirre enfatizó que las denuncias de Beller, quien se encuentra hospitalizada tras un ataque armado, son preocupantes porque trascienden lo personal y abordan el manejo de instituciones públicas y la posible utilización de influencias dentro del Estado.
La vicegobernadora expresó que "cualquier persona que realice este tipo de afirmaciones públicamente debe respaldar sus comentarios con evidencia". Aseguró que las denuncias abarcan serios problemas como el tráfico de influencias y la posible comisión de delitos en el ámbito de la función pública.
Cerimedo y la inhabilitación de candidaturas
Aguirre recordó que durante las elecciones subnacionales se tuvo conocimiento de que Cerimedo estaba involucrado en intentos de descalificar a la candidatura de Libre, que postulaba a Juan Pablo Velasco para la gobernación y a Aguirre como vicegobernadora.
"En el periodo de campaña electoral, era evidente que este individuo estaba detrás de los intentos de inhabilitación de nuestra candidatura. Vivimos meses de amenazas y angustia por la posibilidad de ser descalificados", relató Aguirre, quien manifestó su frustración ante la influencia de un extranjero en el ámbito político nacional.
La vicegobernadora demandó que el Gobierno explique el nivel de influencia que Cerimedo tuvo en la administración pública, así como los roles que desempeñó y si recibía remuneración por sus servicios.
Finalmente, Aguirre insistió en que las acusaciones de Beller deben ser respaldadas por pruebas concretas para que las autoridades competentes puedan investigar adecuadamente, dado que se trata de la administración de recursos públicos y asuntos de interés social que requieren ser aclarados ante la ciudadanía.