El Gobierno de Bolivia ha realizado cambios significativos en la forma de comercializar diésel mediante el Decreto Supremo N° 5676, promulgado el 16 de agosto de 2026. Esta normativa busca solucionar problemas de abastecimiento y desvío de combustible, así como eliminar las largas filas en las estaciones de servicio.
La medida principal establece un Precio Referencial de Bs 18 por litro para los grandes consumidores, así como para los clientes y usuarios directos. Mientras tanto, los precios para los demás consumidores seguirán siendo los mismos que se regulan actualmente.
Detrás de esta decisión se encuentra una problemática que ha afectado al Estado: la importación de diésel a un costo creciente, contrastando con el precio interno regulado. Según las autoridades, esta discrepancia ha fomentado el contrabando y el desvío del combustible.
El nuevo decreto responde a una situación fiscal compleja, donde la combinación de costos de importación ascendentes y precios internacionales volátiles ha incrementado la carga sobre el Estado y ha perjudicado a la empresa estatal YPFB.
Las mafias han encontrado una oportunidad en la diferencia de precios, comprando el diésel a un costo bajo en Bolivia y vendiéndolo a precios más altos en el exterior o en el mercado negro, generando un incentivo para el contrabando.
Esquema de precios diferenciados para grandes consumidores
Los nuevos precios se aplican a los siguientes grupos:
– Usuarios Directos: compran entre 120 y 5.000 litros mensuales.
– Clientes Directos: adquieren de 5.000 a 19.999 litros al mes.
– Grandes Consumidores (GRACOS): obtienen 20.000 litros o más mensuales.
Es importante señalar que el precio regulado se mantiene para las familias, particulares y transportistas para su consumo habitual, mientras que cualquier cantidad adicional que requieran se ajustará al nuevo precio referencial.
El objetivo de esta medida es cerrar la brecha que permite que el diésel subsidiado sea desviado hacia otros mercados, buscando que el precio de los grandes consumidores esté más alineado con el costo real de importación.