Lucio Gómez, presidente de la Confederación del Transporte, expresó su descontento con el Decreto Supremo 5676, indicando que esta medida podría provocar conflictos internos en la distribución del diésel debido a su nuevo precio. Según Gómez, la situación no representará una solución, sino que podría intensificar las disputas entre los surtidores acerca de cómo manejar la distribución.
Gómez hizo un llamado urgente al Gobierno, pidiendo respuestas rápidas que aseguren el abastecimiento de combustible y eliminen las interminables colas que se forman en las estaciones. "Señor Ministro de Hidrocarburos, Presidente, no deseamos depender de decretos; requerimos soluciones inmediatas para acabar con estas filas que se extienden kilómetros", reclamó con firmeza.
El ejecutivo del transporte también alertó sobre la posibilidad de que un aumento en los precios de la canasta familiar obligue a los transportistas a reevaluar sus costos operativos, lo que podría desencadenar un efecto en cadena en el sector. Esta preocupación se suma a la ya existente insatisfacción por la falta de atención a las necesidades del transporte público.