En la ciudad de Sioux City, Iowa, una niña de 13 años con autismo protagonizó una preocupante fuga de su hogar, la cual emprendió por la ventana de su habitación con el propósito de conseguir algo para comer. Este hecho alarmó a las autoridades y resultó en la detención de sus cuidadores.
La situación se hizo pública el 11 de agosto, cuando la policía recibió un informe sobre la desaparición de la menor. Al llegar a la residencia en South Rustin Street, los tutores, Brandon y Emily Myers, ambos de 45 años, afirmaron que no habían visto a la niña desde la noche anterior.
Tras ser localizada cerca de su hogar, la menor fue llevada de vuelta y se encontraron signos de desnutrición y deshidratación severas, lo que motivó su traslado inmediato a un hospital. Durante la evaluación médica, se determinó que pesaba apenas 35,4 kilogramos.
La niña relató que había decidido escapar porque tenía hambre y necesitaba comer. Al regresar a la casa, entró a la cocina para tomar algunos alimentos y luego se ocultó en una camioneta en la propiedad, donde encontró comida como plátanos y bagels.
La inspección de la vivienda reveló condiciones alarmantes. La puerta de su habitación tenía un cerrojo exterior y la manija estaba invertida, lo que le impedía abrirla desde dentro. Además, la habitación carecía de acceso a un baño, y se encontró un recipiente con orina en su interior.
Uno de los adultos implicados reconoció que la niña era encerrada cada noche y que pasaba horas sin comida ni agua, lo que llevó a los investigadores a cuestionar la supervisión que los tutores tenían sobre la menor.
Brandon y Emily Myers enfrentan ahora cargos por poner en peligro a un menor, cada uno. Ambos se encuentran detenidos en el centro penitenciario del condado de Woodbury sin opción a fianza, y una orden de restricción les impide comunicarse con la niña. Su audiencia preliminar está programada para el 21 de agosto.