En un importante operativo, las autoridades chilenas lograron desarticular una red de trata de personas que operaba en el país vecino, principalmente captando mujeres en Bolivia con el fin de explotarlas sexualmente. La acción de la Policía de Investigaciones (PDI) se llevó a cabo en colaboración con la Fiscalía de Alto Hospicio, culminando con el rescate de 12 víctimas.
La investigación, que se extendió a lo largo de casi seis meses, reveló que esta organización estaba compuesta tanto por bolivianos como por chilenos. Se utilizaban engaños y ofertas laborales ficticias para atraer a mujeres a Chile, donde se encontraban con una realidad muy diferente a la prometida.
Las víctimas eran trasladadas a través de pasos no habilitados en la frontera, específicamente en la zona de Colchane, y posteriormente eran llevadas a diversos inmuebles en Iquique y Alto Hospicio, ubicados en la Región de Tarapacá. En estos lugares, las mujeres eran sometidas a explotación sexual en condiciones que vulneraban sus derechos.
En el marco de este operativo, se realizaron allanamientos simultáneos en seis domicilios, lo que resultó en la detención de 10 personas presuntamente implicadas en la red criminal. De estos arrestos, cinco se llevaron a cabo por orden judicial, mientras que los otros cinco fueron realizados en el acto.
Las autoridades chilenas han indicado que la investigación sigue su curso, con el objetivo de identificar a otras posibles víctimas y esclarecer el papel de todos los que participaron en esta organización delictiva, así como recolectar más pruebas para el proceso judicial que se avecina.