Ramiro Cavero, exministro y economista, manifestó su preocupación respecto al proyecto de Ley de Inversiones que promueve el Gobierno, actualmente en revisión en la Asamblea. Según él, el enfoque burocrático de esta ley podría ser un obstáculo para atraer inversiones al país.
Cavero se centró en dos puntos críticos: la inclusión del arbitraje internacional y un sistema que, en su opinión, introduce excesiva burocracia y discrecionalidad en el acceso a incentivos fiscales. Aseguró que el arbitraje debería ser parte de una modificación constitucional, no simplemente de una ley.
La importancia de la seguridad jurídica
El exministro subrayó que la seguridad jurídica es fundamental para las empresas que consideran invertir a largo plazo, especialmente en sectores como hidrocarburos y minería. Sin esta garantía, las inversiones pueden verse afectadas.
Cavero también expresó su descontento con la propuesta de crear una Agencia Nacional de Inversiones, que se encargaría de evaluar proyectos y asignar puntajes para beneficios tributarios. Sostuvo que este enfoque podría complicar aún más el proceso y generar desconfianza.
En su lugar, Cavero propone incentivos automáticos y accesibles, como la eliminación de un impuesto del 12,5% sobre ciertos ingresos. También sugirió que los bienes de capital que no se producen localmente reciban un tratamiento tributario preferencial.
El exministro resaltó que con solo tres artículos se podría simplificar la ley, en contraposición a la complejidad de los 130 artículos incluidos actualmente.
Aspectos positivos y desafíos en la inversión
Cavero reconoció la existencia de algunos aspectos positivos en la propuesta, como la Ventanilla Única de Inversiones, que podría facilitar los trámites. Sin embargo, enfatizó que este avance debe ir acompañado de normas claras y constantes.
Atraer inversiones no solo depende de incentivos fiscales, según Cavero. Es esencial asegurar derechos de propiedad y actuar contra la ocupación ilegal de tierras, especialmente en el sector agropecuario y minero.
El exministro también opinó que garantizar el libre tránsito es crucial, ya que los bloqueos pueden perjudicar las operaciones comerciales de las empresas. Resaltó que la inestabilidad del transporte puede desincentivar a los inversionistas.
Cavero hizo hincapié en la necesidad de establecer reglas claras y estables para el sector eléctrico, argumentando que el capital invertido en este ámbito requiere condiciones predecibles para su rentabilidad.
Finalmente, comparó la situación de Bolivia con la de Paraguay, que ha logrado atraer capitales mediante menores impuestos y un marco normativo claro, sugiriendo que Bolivia debería aprender de estas experiencias para mejorar su competitividad.
Cavero concluyó con la reflexión de que un entorno de inversión simple y transparente es lo que realmente atraerá a los inversionistas, alertando sobre la complejidad de la legislación actual y su posible efecto contrario.