Las organizaciones del transporte pesado en Bolivia han declarado un estado de emergencia y advierten que tomarán medidas de presión si el Gobierno no atiende sus solicitudes relacionadas con la escasez de diésel, el estado de las carreteras, la situación económica y la fluctuación del dólar.
Juan Quispe, dirigente del transporte pesado en Cochabamba, comunicó que la decisión principal de un ampliado nacional realizado en esa ciudad es esperar que concluya el Estado de Excepción antes de convocar a una nueva reunión para definir acciones futuras.
"La resolución fue clara: esperar el término del estado de excepción y luego convocar un nuevo ampliado con la participación de todas las modalidades de transporte: urbano, interprovincial, interdepartamental e internacional", indicó Quispe.
El líder transportista mencionó que de no obtener respuestas a las problemáticas que enfrenta el sector antes de la reunión, se tomarán medidas concretas. "Es probable que tomemos decisiones si no se resuelven los problemas que estamos enfrentando, tanto como país como en el ámbito del transporte", agregó.
El encuentro reunió a representantes de los nueve departamentos, quienes manifestaron su inquietud por la falta de combustible y el deterioro de las vías. Entre las demandas se encuentran la necesidad de cumplir con los compromisos sobre el abastecimiento de diésel, conservar las carreteras, aplicar la Ley 441 y resolver acuerdos pendientes con la Aduana e Impuestos Nacionales.
Además, el sector hizo un llamado para que los recursos que maneja Vías Bolivia, destinados a las gobernaciones, sean revertidos a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) para asegurar el mantenimiento de la infraestructura vial.
Quispe también subrayó que el Gobierno debe presentar un plan claro para enfrentar la crisis económica y mitigar sus efectos en los sectores productivos. "Requerimos un plan socioeconómico claro, pues no podemos vivir en la incertidumbre. Nos preocupa que nuestra economía se vea gravemente afectada", subrayó.
Asimismo, el dirigente expresó su preocupación por las medidas adoptadas por el Ejecutivo, que considera improvisadas y que agravan la situación del sector. "Con todas estas nuevas normas y decretos, estamos sobrecargando al transporte y a la población", afirmó.
Por otro lado, enfatizó que la variabilidad del dólar está encareciendo los repuestos, neumáticos e insumos, ya que la mayoría de estos son importados. También destacó la necesidad de mantenimiento de las carreteras y cuestionó el destino de los recursos recaudados a través de los peajes.