En una misiva dirigida a Héctor Francisco Huanca Gutiérrez, ministro interino de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Zaratti expresó que su decisión fue tomada tras una exhaustiva reflexión. Aseguró que abandona el cargo con el mismo sentido de responsabilidad que lo llevó a aceptar este desafío.
Uno de los puntos más destacados en su carta de renuncia es su desacuerdo con las decisiones que se están tomando en el ámbito cultural. Zaratti considera que estas acciones están socavando la institucionalidad cultural y limitando el avance hacia políticas públicas que sean integrales, sostenibles y que reflejen la diversidad cultural del Estado Plurinacional de Bolivia.
El exviceministro también subrayó que la cultura es a menudo menospreciada en las instancias estatales, advirtiendo que no es un aspecto secundario ni se debe reducir a actividades o eventos promocionales. Según su perspectiva, la cultura es fundamental para fortalecer las identidades, preservar la memoria histórica, y contribuir a la generación de empleo y a las economías creativas.
Zaratti mencionó que, a lo largo de su gestión, intentó cambiar esta concepción a través del diálogo y la presentación de propuestas técnicas en diversas instancias. Sin embargo, se dio cuenta de que las posibilidades de influir en las decisiones se habían agotado.
"Cuando se han agotado las oportunidades reales de generar un cambio y se constatan limitaciones que impiden avanzar en la dirección que prometí al asumir esta responsabilidad, es necesario actuar de acuerdo con mis convicciones", afirmó Zaratti, justificando así su renuncia.