El vicepresidente Edmand Lara ha resaltado la necesidad de aplicar la Ley 1709 de manera equitativa para todas las exautoridades, sin distinciones. Según su interpretación de la normativa, quienes han ocupado altos cargos en el gobierno están obligados a permanecer en Bolivia durante un periodo de seis meses luego de finalizar su gestión.
En este contexto, Lara ha señalado que los exfuncionarios Luis Fernando Camacho, exgobernador de Santa Cruz, y José Luis Lupo, exministro de la Presidencia, deben respetar esta disposición legal mientras esté en vigencia el plazo establecido por la ley.
El vicepresidente cuestionó la idea de que un posible nombramiento como embajador pudiera ser utilizado como un medio para eludir esta obligación. "Una designación como embajador no debe ser vista como una salida para evadir el cumplimiento de la ley", afirmó Lara con firmeza.
Además, recordó que el Senado tiene la potestad constitucional de aceptar o rechazar los nombramientos propuestos por el Presidente, pero aclaró que esto no justifica la creación de excepciones a una ley vigente a través de resoluciones del Senado.
Lara hizo referencia al artículo 410 de la Constitución, que establece la supremacía de la ley, y subrayó que las resoluciones del Senado no pueden estar por encima de la legislación.
El vicepresidente enfatizó que su postura no está dirigida específicamente a Camacho o Lupo, sino que busca reafirmar el principio de cumplimiento de la legislación. "Cuando la ley se adapta al poder, se pierde la igualdad ante la ley", sentenció.
En conclusión, reiteró que es imperativo que todas las exautoridades cumplan con el periodo determinado por la Ley 1709, afirmando con claridad: "La ley no se discute, se cumple".