En un encuentro disputado el martes por la noche, Boca Juniors aprovechó su ventaja numérica en la segunda mitad para revertir un marcador adverso y sellar una victoria de 3-1 ante el Deportivo Recoleta, equipo paraguayo. Este resultado acerca al conjunto argentino a los cuartos de final del torneo continental.
En el mismo marco de la jornada de ida de los octavos de final, otro equipo destacado, el Sao Paulo, se enfrentaba al Bolívar en la altura de La Paz, un rival temido por su fortaleza tanto en casa como de visitante, como lo demostró recientemente al eliminar al Gremio en los playoffs.
Durante el primer tiempo, Boca Juniors tuvo dificultades para superar al competitivo Recoleta, que se defendió bien. Sin embargo, todo cambió cuando el jugador Wilfrido Báez, del equipo paraguayo, recibió una tarjeta roja en los últimos minutos de la primera mitad al agredir a Leonel Flores con un codazo, dejando a su equipo con un jugador menos.
Con esta ventaja, Boca Juniors se reestructuró en el segundo tiempo y logró marcar tres goles, prácticamente asegurando su clasificación a la siguiente fase del torneo. La actuación del árbitro, Piero Mazza, fue clave al señalar la infracción gracias al VAR.
Este triunfo refuerza la posición de Boca Juniors como uno de los contendientes serios para el título, un galardón que el club argentino ya ha conquistado en 2012.