En la madrugada del martes, la región de Piura, ubicada en el norte de Perú y colindante con Ecuador, fue sacudida por tres sismos de magnitud 4. Estos movimientos telúricos se registraron en un intervalo de apenas una hora, sin que se hayan reportado víctimas hasta ahora, a pesar de que días antes se habían producido terremotos en la región andina de Junín, que provocaron la muerte de cinco personas.
El primer sismo tuvo lugar a las 03:00 horas (08:00 GMT), con una magnitud de 4,9, y su epicentro se localizó a 64 kilómetros al suroeste de Sechura, en el océano Pacífico. Este movimiento sísmico se produjo a una profundidad de 24 kilómetros y alcanzó una intensidad de III en Sechura.
Apenas dos minutos después, a las 03:02 horas (08:02 GMT), se registró un segundo temblor, esta vez de magnitud 4, con epicentro a 61 kilómetros al suroeste de Sechura y una profundidad de 34 kilómetros.
El tercer y último sismo del rango se reportó a las 03:45 horas (08:45 GMT), con una magnitud de 4,1, y se localizó a 67 kilómetros al suroeste de Sechura, a una profundidad de 23 kilómetros.
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú aseguró que el sismo más fuerte, de magnitud 4,9, no generó un tsunami en el litoral peruano, lo que redujo las alarmas sobre posibles desastres relacionados.
Las autoridades locales han confirmado que, debido a que los epicentros de los sismos se encontraban en el mar, no se han presentado daños personales o materiales en Piura o en las regiones cercanas.
Perú se sitúa en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona que concentra el 80 % de la actividad sísmica del mundo. En julio de este año, la región de Junín sufrió varios terremotos que dejaron una triste cifra de cinco muertes y muchos hogares destruidos.
El último gran terremoto devastador en Perú ocurrió en 2007 en la sureña región de Ica, que provocó un tsunami en el puerto de Pisco, resultando en 500 fallecidos y enormes pérdidas económicas.